✓Un menú corto de verdad
El perfil académico esconde de fábrica la vida escolar, la educación superior y la cola larga de operaciones: quedan las pantallas que se usan.
Formación no reglada: el perfil arranca con lo mínimo —aula virtual, cobros y comunicación— y lo demás se enciende cuando se necesite.
Una academia no necesita el 90 % de lo que trae una plataforma escolar, pero acaba pagando por ello y, peor, viéndolo en el menú todos los días hasta que decide que el sistema no era para ella.
El tipo de institución decide el tablero, el menú y hasta cómo se llaman las cosas.
El perfil académico esconde de fábrica la vida escolar, la educación superior y la cola larga de operaciones: quedan las pantallas que se usan.
Aula virtual con lecciones, quizzes y exámenes, sin contratar una herramienta aparte y sin otra contraseña que repartir.
El alumno paga su curso y, al terminarlo, el certificado sale del mismo sistema donde están sus notas.
Quien pregunta por un curso entra en el CRM y deja de perderse entre conversaciones de WhatsApp.
Visible de fábrica para este tipo de institución. El resto del catálogo está, a un clic.
Aula virtual: cursos, lecciones, materiales y evaluación.
Quizzes y exámenes en línea con calificación automática.
Certificados y diplomas con verificación.
Cobros en línea con pasarela de pago.
Captación de familias: prospectos, seguimiento y conversión.
Educación continua: cursos y diplomados abiertos.
Te preparamos una institución de prueba de tu tipo, con tus módulos, en menos de un minuto.