Aulion es el ERP + LMS + IA que usan colegios, institutos y universidades de Latinoamérica. Como socio lo incorporas a tu portafolio, lo vendes con tu propia relación comercial y cobras un margen que se repite cada año, no una comisión de una sola vez. Nosotros ponemos la plataforma, la infraestructura y el soporte del producto; tú, la relación con la institución.
Puedes limitarte a hacer la introducción y cobrar por ella, o llevar tú la venta completa y quedarte con un margen que se repite cada año. Lo segundo exige certificarte; lo primero no.
Conoces a alguien en un colegio, nos lo presentas y nosotros hacemos el resto: demo, cotización, cierre e implementación. Cobras una vez, sobre lo facturado en el primer año de ese cliente.
Para quién: quien tiene los contactos pero no quiere aprenderse la plataforma ni dar la cara en la venta. No requiere certificación, contrato de reventa ni metas.
Prospectas, presentas la plataforma, acompañas la implementación y gestionas la cuenta. Cobras cada año que la institución siga activa, y el porcentaje sube conforme crece tu cartera.
Para quién: quien quiere una línea de negocio, no una comisión suelta. Requiere solicitud aprobada, contrato firmado y la certificación de ventas.
Diez academias de 80 alumnos generan menos que dos colegios de 1.000. Por eso el nivel se mide por la facturación anual recurrente que traes a Aulion — y se acompaña de un mínimo de clientes y de retención, para que nadie llegue arriba con un solo contrato grande o vendiendo lo que después no puede sostener.
Un solo colegio que facture USD 18.000 no te hace Gold: falta llegar a tres instituciones activas. Y si la retención cae por debajo del mínimo, el nivel baja en la siguiente revisión — no queremos socios que metan veinte colegios prometiendo cualquier cosa y pierdan diez.
La facturación que cuenta es la de las instituciones que trajiste y sigues gestionando, cobrada en el último año móvil. Al subir de nivel, el nuevo porcentaje se aplica desde el siguiente ciclo de facturación, incluidos los clientes que ya tenías.
Cobras el porcentaje completo durante los cinco primeros años de cada institución. A partir del sexto pasa a un 10% de mantenimiento, mientras sigas siendo socio activo y a cargo de la cuenta. Es lo que hace sostenible el programa cuando haya cientos de instituciones — y sigue pagando por un cliente que trajiste hace una década.
Un solo nivel más, y no se solicita: se negocia. Exige USD 150.000 de facturación anual, 20 instituciones activas, 90% de retención, equipo comercial propio y capacidad de implementación. Es el único que puede llevar exclusividad de territorio, siempre por 12 meses y condicionada al plan de ventas acordado. Nunca «este país es tuyo para siempre».
El margen se calcula sobre el importe de licencia efectivamente cobrado a la institución, ya descontados impuestos, devoluciones, contracargos, servicios de terceros y desarrollos especiales. Si el cliente no paga, no se genera comisión.
Sin descuentos ni negociaciones especiales: la tarifa que cualquiera ve hoy en la oferta comercial.
Tarifa base anual + costo mensual por alumno activo.
Equivale a unos USD 188 mensuales por un solo cliente —liquidados por trimestre— y se repiten cada año. Con tres colegios así ya cumples las dos condiciones de Gold —USD 33.840 de facturación anual y tres instituciones activas—, el margen sube al 25% y ese mismo portafolio pasa a rendir USD 8.460 al año. Y esto es sólo la licencia: la implementación, la capacitación y el acompañamiento los cobras tú aparte, al precio que definas.
Mueve los controles: el plan se elige solo según el tamaño promedio de las instituciones.
Es una estimación, no una promesa de ingresos. Calcula a precio público de lista, sin prepago (10%) ni contrato multianual (15% adicional), que reducen la base sobre la que se comisiona; los precios se ajustan 5% cada enero. El nivel no se elige: se alcanza cumpliendo facturación, número de instituciones activas y retención. Las comisiones se liquidan por trimestre vencido, sobre lo efectivamente cobrado y a partir de USD 100 acumulados. No incluye lo que cobres por implementación, capacitación, soporte gestionado ni consultoría, que es tuyo aparte.
Estos servicios los cotizas y facturas tú directamente, sin pasar por nosotros y sin porcentaje de por medio.
Ciclo académico, grados y secciones, usuarios y permisos, configuración financiera. Un pago único por institución.
Carga de alumnos, docentes, cursos, saldos e historial desde Excel o el sistema anterior.
Dirección, secretaría, contabilidad y docentes. Sesiones iniciales y refuerzos cada ciclo.
Acompañamiento mensual: altas de usuarios, apertura de ciclos, reportes a medida, resolución de dudas.
Digitalización de procesos, políticas de cobranza, indicadores de dirección.
Aulion incluye micrositio institucional; tú puedes vender el sitio profesional, SEO y captación de alumnos.
Conexión con facturación electrónica, bancos, pasarelas de pago y sistemas propios de la institución.
Boletines por competencias, currículo nacional, reglamentos, plantillas de documentos.
Todo esto está incluido en la plataforma, según el plan. Es lo que normalmente una institución compra a tres o cuatro proveedores distintos.
Para que nadie descubra a mitad de camino que la responsabilidad era del otro.
Un socio mal preparado no hace daño a su cartera: se lo hace a la institución que confió y a la marca que representa. Por eso se revisa cada solicitud, aunque los requisitos sean accesibles y la entrada no cueste nada.
Empresa de tecnología, agencia, consultor educativo, contador que ya lleva colegios o profesional independiente. No exigimos sociedad mercantil, pero sí nombre comercial, identificación fiscal, datos de facturación, cuenta bancaria y país verificables.
En la solicitud preguntamos a qué segmento llegas —colegios, universidades, institutos, centros de capacitación, ONG, gobierno— y a cuántas instituciones crees que puedes contactar en 12 meses. No es una meta contractual: sirve para saber si el programa te va a servir.
Unas 2 horas y un examen de 22 preguntas que se aprueba con 80%. Cubre ERP frente a LMS, módulos, planes, cómo armar una cotización, cómo hacer la demo, objeciones frecuentes y —sobre todo— qué puedes prometer y qué no. Sin certificación no hay badge ni margen recurrente.
Regula margen, renovaciones, registro y protección de oportunidades, confidencialidad, uso de marca, precios, facturación, datos personales, propiedad intelectual y terminación. Deja escrito que el socio es independiente: no es empleado, representante legal ni agente de Aulion.
Sin membresía, sin licencia de reventa, sin franquicia y sin compra mínima. Empiezas a ganar cuando entra la primera institución. Si más adelante el programa cambia, quien ya esté dentro conserva sus condiciones.
Si en medio año no entra ninguna institución, la cuenta pasa a Socio Inactivo: no se expulsa a nadie, pero se pierde el badge público, la prioridad en el registro de oportunidades y el acceso a ciertos recursos. Se reactiva en cuanto vuelvas a registrar oportunidades.
Sobre la protección de oportunidades. Se registra desde el portal de socios: institución, contacto, ciudad, país y número aproximado de alumnos. La revisamos y, si no la tiene ya otro socio ni es un cliente nuestro en curso, queda vinculada a ti durante 90 días, prorrogables mientras la negociación siga viva. Gana quien registró primero: es lo que convierte «yo hablé con ese colegio» en una protección real. Aulion se reserva el derecho de rechazar registros duplicados, instituciones que ya sean clientes o que tengan una oportunidad activa, y registros sin evidencia razonable de gestión comercial: el objetivo es proteger al socio que está trabajando la cuenta, no permitir que se bloquee media plaza cargando una base de datos.
Todo se hace en línea. Entre la solicitud y quedar habilitado para vender suelen pasar una o dos semanas, según tu disponibilidad para la entrevista y la certificación.
Se llena el formulario de postulación: quién eres, a qué mercado llegas y con qué instituciones ya tienes contacto. Revisamos y respondemos; la solicitud puede aprobarse o rechazarse.
Una llamada para conocernos, entender tu plan y resolver lo que no cabe en un formulario. Aquí se define si entras como Referral o como Authorized.
Firmas el Acuerdo de Socio y completas la Certificación de Ventas Aulion. Al aprobarla recibes el badge oficial, el kit comercial y tu cuenta demo.
Desde tu portal de socio registras cada oportunidad antes de trabajarla y ves en todo momento tu facturación, tus comisiones y cuánto te falta para el siguiente nivel. Al inicio Aulion factura a la institución y te liquida tu margen por trimestre vencido, sobre lo efectivamente cobrado y a partir de USD 100 acumulados; con cartera consolidada puedes pasar a facturar tú a precio de distribuidor.
El precio público de la licencia lo fija Aulion y no puede ofrecerse por debajo sin autorización previa: si cada socio negocia por su cuenta, el mismo colegio recibe dos cotizaciones distintas y perdemos los dos. Lo que sí defines libremente es el precio de tus servicios — implementación, migración, capacitación, soporte gestionado, consultoría—, y ahí no hay techo ni porcentaje.
Al inicio factura Aulion directamente y tú recibes tu margen liquidado. Es más simple para empezar y evita que tengas que financiar nada. Para socios con cartera consolidada existe el modelo en el que tú compras la licencia a precio de distribuidor y facturas al cliente con tu propia marca comercial.
Las comisiones se acumulan y se liquidan por trimestre vencido: enero–marzo se paga en abril, abril–junio en julio, y así. Sólo entra al cálculo lo que la institución ya pagó efectivamente a Aulion — si el cliente no paga, esa parte se arrastra al trimestre siguiente, no se pierde. Hay un saldo mínimo de liquidación de USD 100: si al cierre del trimestre acumulas menos, queda a favor y se suma al siguiente. En el portal de socio ves en todo momento cuánto llevas acumulado y qué se liquidó.
El porcentaje completo se paga durante los cinco primeros años de esa institución, renovaciones incluidas. A partir del sexto pasa a un 10% de mantenimiento, que sigue corriendo mientras seas socio activo y mantengas la gestión comercial de la cuenta. Preferimos decirlo desde el principio antes que prometer «de por vida» y tener que revisarlo cuando el programa crezca.
El nuevo porcentaje se aplica desde el siguiente ciclo de facturación y alcanza también a los clientes que ya tenías, no sólo a los nuevos. La revisión es anual y mira los últimos doce meses móviles; si dejas de cumplir la facturación, el mínimo de clientes o la retención, el nivel baja en esa misma revisión, nunca a mitad de año y nunca por sorpresa.
Porque diez academias de 80 alumnos generan bastante menos que dos colegios de 1.000, y sería injusto premiar más al primero. La facturación mide lo que realmente aportas; el mínimo de instituciones evita que un solo contrato grande te dé de golpe las mejores condiciones; y la retención evita al socio que vende prometiendo lo que la plataforma no hace.
Sobre el valor neto de licencia efectivamente cobrado a la institución. Quedan fuera de la base los impuestos, las devoluciones y contracargos, los servicios de terceros y los desarrollos especiales. Si el cliente no paga, no se genera comisión.
No de entrada, y nunca de forma permanente. Ningún nivel del programa —ni siquiera Strategic— es exclusivo por sí mismo: cualquier socio puede vender en cualquier país. La exclusividad sólo existe en la figura de Master Partner, que se negocia aparte y exige USD 150.000 de facturación anual, 20 instituciones activas, 90% de retención y equipo propio de venta e implementación. Se otorga por 12 meses y se renueva si se cumple el plan acordado.
Gana quien registró primero la oportunidad. Por eso el registro es el paso más importante del programa: es lo que convierte «yo hablé con ese colegio» en una protección real de 90 días.
No. El soporte del producto lo damos nosotros. Tú eres el acompañamiento comercial y, si quieres, puedes vender por tu cuenta un servicio gestionado de primer nivel — altas de usuarios, apertura de ciclos, reportes— que suele ser lo que más agradecen las instituciones.
No. Funcionan igual de bien consultores educativos, contadores que ya llevan colegios, agencias de marketing y distribuidores de equipo escolar; tampoco hace falta una sociedad mercantil. Lo que pesa es tu acceso a instituciones, no tu perfil técnico — y la certificación de ventas se encarga de la parte de producto, que son unas dos horas.
Nada: ni membresía, ni licencia de reventa, ni compra mínima. Empiezas a ganar cuando la primera institución entra a la plataforma. Lo único que pedimos es actividad: si pasan seis meses sin ningún cliente, la cuenta queda inactiva y se pierde el badge y la prioridad en el registro de oportunidades, hasta que vuelvas a mover oportunidades.
Sí. No es un registro automático: hay evaluación y entrevista. Se rechaza cuando no hay acceso real al mercado educativo, cuando los datos no son verificables o cuando el enfoque comercial choca con cómo queremos que se venda Aulion. Si el momento no es el adecuado te lo decimos con franqueza, y puedes volver a postular más adelante.
Cuéntanos a qué te dedicas, en qué país trabajas y con qué instituciones ya tienes contacto. Agendamos una demo, revisamos el modelo y, si encaja, quedas acreditado como socio.