Agenda visual
Su jornada de hoy en pictogramas, en una columna: lo que ya pasó se atenúa, lo que toca se destaca. Responde a «¿qué viene ahora?», que es la pregunta que angustia, y por eso no enseña la semana entera.
El plan de apoyo deja de ser un documento que se escribe en septiembre y se vuelve a abrir en junio. En Aulion es un expediente vivo: apoyos que el aula aplica, objetivos con criterio de logro, sesiones registradas en segundos e informe imprimible cuando toca demostrarlo.
Casi todos los colegios tienen los planes escritos: el marco legal los exige y alguien los redacta. Lo que casi ninguno tiene es la respuesta a la pregunta que llega en la reunión de equipo, en la revisión trimestral o en una supervisión.
Un plan sin sesiones registradas vuelve a ser lo que era antes: un papel bonito del que nadie puede decir si está funcionando.
Cada paso depende del anterior. Saltarse uno es lo que convierte el expediente en otro archivador.
Se elige al crear el objetivo y no conviene cambiarla después: la gráfica de progreso se construye sobre ella.
| Forma | Para qué sirve |
|---|---|
| Nivel de apoyo | De apoyo físico total a independiente, en cinco pasos. Avanzar es necesitar menos ayuda. |
| Porcentaje | Cuántas veces de las que pudo. Se guarda «4 de 6», no solo el 67 %. |
| Frecuencia | Cuántas veces ocurre algo durante la sesión. |
| Duración | Cuánto tiempo sostiene la conducta o la actividad. |
| Lo logra / aún no | Para lo que no admite grados. |
Dos cosas no dependen de tener un plan abierto: las tiene cualquier estudiante del colegio. Es deliberado — un ajuste solo disponible para «los alumnos de inclusión» es un ajuste que casi nadie usa.
Su jornada de hoy en pictogramas, en una columna: lo que ya pasó se atenúa, lo que toca se destaca. Responde a «¿qué viene ahora?», que es la pregunta que angustia, y por eso no enseña la semana entera.
Un simulacro, una excursión, un profesor sustituto. Los crea el equipo desde el plan del alumno y aparecen arriba de su agenda. Lo que desregula casi nunca es el simulacro: es que nadie lo dijo antes.
Menos movimiento, pantalla más tranquila, texto más grande, sin racha ni puntos, lenguaje sencillo. Los enciende y apaga el propio estudiante, y nadie del colegio puede cambiárselos: un ajuste sensorial impuesto desde fuera se desactiva al día siguiente.
Cada lección combina texto, imagen, audio y práctica. Skillio mide con qué formato acierta más el estudiante y le propone la ruta por ahí: no es una etiqueta que le pone un adulto, es lo que muestran sus resultados.
La biblioteca digital narra los libros con voz, velocidad y volumen ajustables — para quien prefiere escuchar, o para seguir el texto en pantalla mientras lo oye.
Los ajustes no se llaman «modo accesible» a propósito, para que los use quien le vengan bien y no solo quien ya se da por aludido.
El diagnóstico es dato de salud de un menor. El sistema separa ver el plan de ver el diagnóstico, y por defecto solo orientación tiene lo segundo.
| Quién | Qué ve |
|---|---|
| Orientación | Todo: diagnóstico, necesidades, objetivos, sesiones, evidencia y notas internas. |
| Docente | El plan y los apoyos que debe aplicar en el aula. El diagnóstico aparece como «Reservado a orientación». |
| Familia | Objetivos, apoyos y progreso en palabras. Nunca el diagnóstico ni las notas del equipo, y solo si el equipo enciende esa visibilidad. |
| Estudiante | Su agenda visual y sus ajustes de pantalla. Nada del expediente. |
Las notas internas son internas: lo que se escribe en las observaciones de una sesión no llega nunca a la familia. Se escriben para coordinarse entre profesionales, y con esa franqueza — si pudieran leerse fuera, se escribirían de otra manera y el alumno saldría perdiendo. Mientras la visibilidad familiar esté apagada, la familia no ve la pantalla ni sabe que existe: decir «hay un plan que no puedes ver» ya sería contar algo.
Cada mañana, antes de que empiece la jornada, revisa los planes y avisa al equipo responsable —quien creó el plan y el docente a cargo, no a toda la orientación—.
| Aviso | Cuándo salta |
|---|---|
| Revisión próxima | La revisión del plan cae dentro de los siguientes siete días. |
| Plan sin registros | Un plan con objetivos activos lleva dos semanas sin ninguna sesión. |
| Objetivo logrado | Se marca un objetivo como conseguido. Este llega también a la familia, si tiene la visibilidad encendida. |
Con un solo alumno y dos objetivos. El módulo se sostiene o se cae en una cosa: que registrar una sesión cueste menos de medio minuto y se convierta en costumbre. Si eso ocurre, en seis semanas hay una gráfica que enseñar en la reunión de equipo; si no ocurre, lo demás sobra.
Se activa desde Configuración → Módulos y aparece en el menú bajo Vida estudiantil. Viene incluido en la suscripción: no es un complemento que se cobre aparte.
Es el sistema donde el colegio lleva los planes de apoyo de los estudiantes que los necesitan: qué barreras encuentra cada uno, qué apoyos debe aplicar el aula, qué objetivos se persiguen y qué se trabajó cada día. Lo que lo distingue de una ficha en Word no es el formulario, es el registro diario: sin sesiones registradas nadie puede decir si el plan está funcionando.
Sí, y no es un módulo por diagnóstico. Aulion trabaja con un expediente por alumno —barreras, apoyos, objetivos medibles y seguimiento— que sirve igual para autismo, TDAH, dislexia, altas capacidades o una situación temporal. El diagnóstico se registra cuando existe y lo emite un profesional externo; la plataforma nunca lo sugiere.
No. La estructura de datos —objetivo, sesión, evidencia, progreso— funciona igual con ABA, TEACCH, DIR/Floortime o con el marco que fije el ministerio de tu país. La institución elige el enfoque; Aulion no lo impone ni lo nombra en pantalla.
Menos de medio minuto: un toque por objetivo desde el móvil, al terminar. Es la decisión de diseño que sostiene todo lo demás. Los objetivos que hoy no se trabajaron se marcan «Hoy no» y no cuentan como fallo: no es lo mismo no intentarlo que intentarlo y que no salga.
Los objetivos, los apoyos que se aplican —muchos también sirven en casa— y el progreso en palabras: «Casi lo tiene», «Va avanzando bien». Nunca un porcentaje, porque el número invita a comparar con otro niño y a discutir la décima. Y solo lo ve si el equipo enciende esa visibilidad en ese plan concreto.
Solo orientación, por defecto. El diagnóstico es dato de salud de un menor, así que Aulion separa ver el plan de ver el diagnóstico: el docente ve el plan y los apoyos que debe aplicar, y en el lugar del diagnóstico lee «Reservado a orientación». Las notas internas del equipo no llegan nunca a la familia, y las notificaciones por correo o móvil no llevan diagnóstico: dicen que hay algo que mirar y dónde.
No. Nada del expediente de diversidad se envía a servicios de inteligencia artificial.
Para eso está el informe: sale con el punto de partida de cada objetivo, el estado actual y cuántas veces se ha trabajado, y se imprime desde el navegador. Es la diferencia entre decir «lo estamos apoyando» y enseñar la curva de doce semanas.
No. El plan de atención a la diversidad viene incluido y la institución lo activa cuando quiera desde Configuración → Módulos. La agenda visual y los ajustes de accesibilidad están disponibles para cualquier estudiante, tenga plan o no.
Agenda una demostración: se prepara con tu estructura y con un caso tuyo, no con datos de ejemplo.